Los accidentes domésticos están a la vuelta de la esquina. Sea doméstico, laboral, en la calle o en tu vehículo, no podemos esperar a que suceda una desgracia para tomar ciertas previsiones. Una de estas sería la contratación de los seguros de coches, personales o de vida, que cubra cualquier tipo de inconveniente.

Cada empresa encargada de gestionar estos tipos de acuerdos, tiene un límite de cobertura. Sea para bienes o directamente con personas. La variedad, que influye también en los precios de pago, determinará el alcance del mismo.

Por tanto, es habitual aprovechar este servicio para asistir a infinidad de citas médicas o agilizar algún pago en el área de la salud. Asimismo, existe otro tipo de coberturas asociadas a la pérdida humana (fallecimiento), incapacidad permanente de una persona, accidentes o incluso robo.

También debes tener en cuenta que existen ciertos aspectos que las empresas aseguradoras no llegan a cubrir. Tanto en los ejemplos dados anteriormente, como también en los seguros de coches; servicio en el que nos enfocaremos en este artículo.

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Para nosotros es importante que tú, como cliente, puedas tener toda la información respectiva del alcance del servicio que solicites. Sobre todo para no tener trabajo extra, saber qué tanto podrías exigir y no tener que desembolsar dinero extra que no tenías pensado.

Cabe destacar que si hay algo que deja grandes confusiones en la sociedad mundial, son aquellas eventualidades que surgen por medio de catástrofes o eventos naturales. Más aún cuando hablamos de las coberturas de los seguros de coches.

1. ¿Cómo actúan los seguros de coches ante un evento natural?

Lo primero que debemos tener en cuenta, como se menciona anteriormente, es que cada compañía cuenta con un accionar distinto. No existe una ley que obligue a las empresas aseguradoras a trabajar igual, sino que cada una está en la libertad de darle cobertura o no al evento que desee, entre ellos los atmosféricos.

Actualmente son pocas las compañías que ofrecen entre sus opciones de seguros de coches, el pago por algún daño proveniente de una catástrofe natural. Mucho menos cuando el plan que se tiene contratado es de terceros.

Pero gracias a los distintos cambios climáticos ocasionados por la contaminación ambiental, cada día son más frecuentes este tipo de eventos.

Adaptabilidad de las compañías aseguradoras

En relación con lo anterior, las compañías de seguro también han tenido que adaptarse a este tipo de circunstancias, buscando indemnizar los bienes afectados de sus clientes.

Asimismo, la cobertura de eventos meteorológicos sigue siendo reducida a aquellos daños generados o fenómenos que no sean considerados de carácter extraordinario. Algunos de los más comunes en los seguros de coches, podrían ser: lluvias, vientos, granizo e incluso la nieve. 

Sin embargo, dentro de las respectivas cláusulas de las empresas (que es importante leerlas detenidamente) hay determinadas características que se deben cumplir: el máximo de velocidad de los vientos, la cantidad de nieve que caiga o el hecho de que estos fenómenos se manifiesten dentro de un período de tiempo normal. 

Impacto del temporal Filomena

Por ello, cuando hablamos específicamente de la borrasca Filomena, la situación es distinta. Esta se presentó en algunas provincias de España como Madrid, Guadalajara, Toledo, Cuenca o Albacete, donde tuvieron que informar sobre el estado de alerta roja. En otras, como Almería o Cádiz, aparecieron fuertes lluvias que generaron alerta naranja.

Según las autoridades, los impactos de Filomena dejaron vientos que superaban los 121 kilómetros por hora. Por otra parte, en algunas zonas la nieve cubría mas de medio metro de altura. En Madrid, como ejemplo, dicha borrasca trajo como consecuencia una de las peores nevadas en la historia de la ciudad.

Filomena perjudicó entre otras cosas una cantidad importante de infraestructuras y causó daños a más de 700.000 árboles que generaron otros daños intensos en la ciudad. Este es el tipo de fenómenos que las compañías de seguros de coches denominan como extraordinario. 

Por tal motivo, la mayoría de los daños que dejó la borrasca en España no tuvieron una cobertura total por parte de los seguros de coches. Varios de estos quedaron atascados bajo la nieve, tanto en las calles como en las autopistas. 

Debido a las condiciones de los terrenos y calles por el hielo, terminaron en una cantidad considerable de accidentes por deslizamientos de estos automóviles. Todo sin que los conductores pudiesen evitarlo.

2. Rol del Consorcio de Compensación de Seguros

Pero no todo está perdido para tus bienes, en caso de que Filomena te haya afectado, ya que desde el pasado año 2016, todo lo relacionado con las coberturas de los seguros de coches que se vean perjudicados por riesgos extraordinarios o desastres naturales, será responsabilidad del Consorcio de Compensación de Seguros, conocido como CCS.

¿Y qué es esta empresa? Pues se trata de una entidad de carácter público que está adscrita al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Esto mediante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

Dicha entidad tiene múltiples funciones, entre las que se incluye la cobertura de los riesgos extraordinarios. Aquellos que normalmente los seguros de coches no cubren. Además está altamente vinculado con otras empresas aseguradoras de origen privadas y sus ejecutivos forman parte también de la CCS.

Otros puntos de interés

Es importante destacar que el Consorcio de Compensación de Seguros actúa única y exclusivamente en determinadas catástrofes naturales. Pero una de las condiciones para optar a esta indemnización es que aquellas personas o bienes afectados estén asegurados y solventes en el momento de presentar el incidente.

El CCS aclaró en un comunicado que no cubrirá los daños de aquellos inconvenientes generados en bienes que hayan sufrido embates por las nevadas. Aunque dichos bienes se encuentren con las indicaciones anteriores. Dejando la posibilidad abierta para que los clientes intenten negociar con sus respectivas compañías de seguro.

Pero al contrario a lo que muchos podrían llegar a pensar, la CCS sí tendrá trabajo gracias a Filomena. Esta empresa pública cubrirá los daños por inundaciones, golpes de oleaje o vientos superiores a los 120 kilómetros. Así como también todo accidente que se ocasione tras el deshielo posterior a la nevada.

3. ¿Hasta dónde abarca la cobertura de seguro de coche del CCS?

Según lo explicado directamente en la página web del CCS se consideran como “riesgos extraordinarios” los siguientes puntos; teniendo en cuenta que pueden ser indemnizados si se tienen los respectivos seguros de coches o de bienes al día. 

  • Fenómenos naturales: inundación extraordinaria, golpe de oleaje, tempestad ciclónica atípica (tornados y vientos con rachas superiores a 120 Km/h), terremotos, maremotos, erupciones volcánicas o caídas de aerolitos.
  • Hechos violentos, como consecuencia de: terrorismo, rebelión, sedición, motín o tumulto popular.
  • Actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempos de paz.

Situaciones en las que el CCS no indemnizará un accidente

También existen una serie de aspectos por los que el CCS no indemnizará el accidente. Bien sea directamente como seguros de coches, bienes o personales.

  • Lluvia directa sobre el riesgo asegurado o la recogida por tu cubierta o azotea. También por tu red de desagüe o sus patios.
  • Vientos no extraordinarios, caracterizados por la inexistencia de ráfagas superiores a 120 km/h.
  • Granizo.
  • Nieve.
  • Goteras, filtraciones o humedades.
  • Rotura de represas, alcantarillas o canales artificiales. Salvo si la rotura se produjo como consecuencia de evento extraordinario.
  • Elevación del nivel freático, movimiento de laderas, deslizamiento o asentamiento de terrenos, desprendimiento de rocas y fenómenos similares. A menos que éstos fueran ocasionados por la acción del agua de lluvia. Asimismo, que esta lluvia hubiera provocado en la zona una situación de inundación extraordinaria.
  • Conflictos armados, aunque no haya precedido declaración de guerra.
  • Actuaciones tumultuarias en el curso de manifestaciones autorizadas o huelgas legales.
  • Energía nuclear. Aunque sí se cubren los daños ocasionados a las instalaciones nucleares como consecuencia de un evento extraordinario.
  • Oleaje o corrientes ordinarias cuando afecten a bienes total o parcialmente sumergidos de forma permanente.
  • El mero transcurso del tiempo o la falta de mantenimiento del bien asegurado.
  • Eventos que, por su magnitud y gravedad, sean calificados por el Gobierno español como “catástrofe o calamidad nacional»

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